El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu - OFICINA DEL PRIMER MINISTRO ISRAELÍ
BUENOS AIRES 5 Feb. (Mario Poliak) -
El presidente Javier Milei inicia hoy una nueva gira internacional con la mira puesta en Benjamín Netanyahu y el Papa Francisco como eje central de la agenda que cumplirá en Israel y en el Vaticano, respectivamente.
Además de con el primer ministro, en Tel Aviv Milei se reunirá con el presidente Isaac Herzog. Ante ambos, ratificará la condena argentina al terrorismo internacional y su "apoyo incondicional" al Estado de Israel.
En el Estado hebreo, el jefe del Estado visitará también lugares sagrados; en Jerusalén rezará ante el Muro de los Lamentos y el Santo Sepulcro, en tanto recorrerá el kibutz Nir Oz, en la frontera con la Franja de Gaza, que fue atacado el pasado 7 de octubre por Hamas y que dio lugar a la actual ofensiva militar israelí contra ese grupo terrorista.
Milei tiene expectativas de profundizar sus vínculos con los sectores ultraortodoxos israelíes, por ejemplo los del movimiento jasídico, algunos de cuyos miembros fueron arrestados recientemente en Nueva York al descubrir la policía un túnel secreto que venían construyendo sin especificar claramente sus objetivos.
Sobre esa comunidad recaen graves acusaciones, entre ellas, la de abusos contra menores de edad.
Pero la relación de Milei con los sectores ultraortodoxos y el Estado israelí no obedece solo a cuestiones personales (dice que está en proceso de conversión al judaísmo) sino, sobre todo, geopolíticas, en un mundo donde día a día se agudiza el conflicto en esa delicada zona del planeta, especialmente con Irán, tras los últimos ataques aéreos del Pentágono contra Irak, Siria y Yemen.
Milei arribará mañana a Tierra Santa en compañía de su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; de la canciller, Diana Mondino, y del embajador designado (aun no ratificado por el Senado), el rabino Shimon Wahnish.
Ante un importante operativo de seguridad, el mandatario argentino y su comitiva se alojarán en el King David, de Jerusalén, que en el pasado supo ser cuartel del Mandato Británico de Palestina y que sirvió para negociar la transición política tras la Guerra de los Seis Días.
El jefe del Estado tendrá su primera actividad espiritual cuando visite el Muro de los Lamentos, ubicado a metros del hotel.
Luego será el turno de su audiencia con Herzog, a quien ofrecerá trasladar la sede de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén, ciudad que Israel se disputa con los palestinos y que hasta ahora solo Estados Unidos, Guatemala y Papúa Nueva Guinea hicieron lo propio.
Al día siguiente tendrá lugar la actividad oficial más importantes para Milei, cuando se entreviste con Netanyahu, quien atraviesa una compleja situación interna, jaqueado no solo por no haber podido prever el ataque de Hamas, sino por denuncias sobre corrupción y su intención de deshacerse de la Corte Suprema, con la que está enfrentado.
En ese contexto, el presidente argentino decidió evitar todo contacto con la oposición política al gobierno de coalición ultraderechista de Netanyahu.
También Milei visitará el Museo del Holocausto y plantará un árbol en el "Bosque de las Naciones".
El miércoles, recorrerá las calles de la ciudad antigua de Jerusalén y visitará el Santo Sepulcro, adonde según la tradición cristiana fue llevado Jesús luego de su crucifixión, tras lo cual se entrevistará con el canciller Ysrael Katz.
Un día más tarde visitará el kibutz atacado por Hamas y luego se reunirá con familiares de los 12 rehenes argentinos en poder de los palestinos, entre ellos los hermanos Bibas: Kfir y Ariel, de uno y cuatro años, respectivamente. Tras un nuevo paso por el muro, Milei pondrá fin a la parte israelí de su gira.
De allí volará directo a Roma. En el Vaticano, Milei será recibido por Francisco en audiencia privada que podría marcar el inicio de su relación personal con el Pontífice, luego del enfrentamiento verbal que ambos mantuvieron a la distancia, desde el inicio mismo de la campaña electoral del libertario.
El cónclave será en la Biblioteca Paulo VI de la Santa Sede, donde seguramente estará presente el tema de la posible visita papal a la Argentina, prevista en principio para abril aunque la fecha no está confirmada.
Antes, ambos jefes de Estado se encontrarán en la Plaza de San Pedro, donde tendrá lugar la ceremonia de la canonización de la santa argentina Mama Antula.