Se forma un charco de agua derretida encima de la plataforma de hielo. El repetido llenado y drenaje de las piscinas debilita el hielo. - ALISON BANWELL/CIRES
BUENOS AIRES 16 May. (Mario Poliak) -
El hallazgo ruso de grandes reservas petrolíferas en la Antártida es una región donde se superpone reclamos del Reino Unido con los de Argentina, según reveló el diario The Telegraph, que afirmó que el Kremlin podría involucrarse con "asistencia diplomática y militar" para "involucrar" al país.
"Es la oportunidad perfecta" para que el premier ruso Vladimir Putin "cause problemas", señaló el periódico inglés.
El medio publicó que Rusia encontró en aguas de la Antártida una de las mayores reservas de petróleo del mundo, según las pruebas presentadas la semana pasada ante el comité de Auditoría Ambiental de la Cámara de los Comunes.
De esta manera, las Islas Malvinas se habían vuelto "el inmueble más valioso del planeta", agregó The Telegraph y advirtió que Putin podría "causar problemas" si envía "asistencia diplomática y militar" a la región.
El yacimiento descubierto es diez veces mayor que la producción total del Mar del Norte en 50 años o 30 Vaca Muerta juntas, y se cree que gran parte de las reservas están en el mar de Weddell, al Este de la península antártica.
El descubrimiento se realizó en el Territorio Antártico Británico, el más grande de los 14 territorios de ultramar del Reino Unido, pero tiene un problema: el 99 por ciento está cubierto de hielo.
En la Antártida, las fronteras son solo "reclamaciones" y no una propiedad constituida, de manera tal que las del Reino Unido se superponen con las de Chile y Argentina, y además está de por medio el diferendo por las Malvinas.
Como el Tratado Antártico de 1959 prohíbe la actividad minera o petrolera en el llamado "continente blanco", Rusia niega estar realizando prospecciones y afirma llevar a cabo solo investigaciones científicas.
El descubrimiento lo realizó el buque Alexander Karpinsky, operado por la agencia rusa Rosgeo, dedicada a encontrar reservas minerales para su explotación comercial. Mientras realizaba operaciones, halló el equivalente a 511.000 millones de barriles.
Según The Telegraph, "el próximo paso" de Moscú sería "involucrar a Argentina", por la superposición del reclamo con el Reino Unido. "La colaboración allí es prácticamente un hecho y, a nivel diplomático, dará frutos más rápidamente que el petróleo mismo", agrega.
Si bien menciona el conflicto por Malvinas, el artículo parece olvidar que, al menos por ahora, en Argentina gobierna Javier Milei, que lleva adelante una política de alineamiento incondicional con Estados Unidos y en contra del bloque Chino-Ruso.
El diario afirma que "una combinación de nuestras defensas allí y su envejecido ejército (argentino) impide que la mayoría de la gente lo tome en serio", aunque advierte que "si se sintieran envalentonados por la asistencia diplomática y posiblemente militar de Rusia, con la tentación añadida de tener 'las Malvinas' disponibles como base avanzada para el nuevo petróleo en la Antártida, no es difícil imaginar que intentarían otra vez" apropiárselas.