Actualizado 17/06/2009 21:04

Acciones América Latina caen por cuarta sesión consecutiva

Por Manuela Badawy

NUEVA YORK (Reuters/EP) - Las acciones de los mercados emergentes cayeron por cuarto día el miércoles, ya que el apetito por activos más riesgosos disminuyó en medio de las dudas acerca de una recuperación económica global.

Las acciones latinoamericanas perdieron un 1,74 por ciento, mientras que algunas monedas regionales bajaron, ya que los inversores se mostraron escépticos acerca de la fuerza de la recuperación.

"Vamos a ver algunos días de menor apetito de riesgo, pero la tendencia es hacia más toma de riesgo. Ha habido algo de incremento en la aversión al riesgo en los últimos días, pero Estados Unidos está en camino a una recuperación", dijo Kathryn Rooney, estratega macroeconómica senior de mercado emergente de Bulltick Capital Markets.

Los inversores están tomando un respiro tras una subida que empezó a comienzos de marzo, que ha estado reflejada en el índice de volatilidad CBOE, el principal barómetro de Wall Street de temor del inversionista. Desde comienzos de marzo, el VIX ha caído desde encima de 80 a alrededor de 30. Una caída en el índice VIX indica un mejor sentimiento del inversor.

El índice bursátil brasileño Bovespa cayó un 0,31 por ciento tras haber perdido un 1,7 por ciento previamente en el día y tocar su menor nivel desde el 22 de mayo. Un descenso en los precios de materias primas como el crudo y los metales también ayudó a la caída del Bovespa.

El banco central brasileño dijo que había comprado 1.360 millones de dólares en el mercado al contado de divisas durante los primeros 12 días del mes, elevando el flujo de dólares que ingresaban al país.

La entidad dijo también que los ingresos netos de dólares a Brasil totalizaron 661 millones de dólares este mes hasta el 12 de junio.

El índice bursátil mexicano IPC bajó un 0,37 por ciento, presionado por las preocupaciones acerca de una anémica recuperación económica.

El alza en los precios de los bonos estadounidenses amplió los diferenciales de rendimiento contra las más débiles emisiones de títulos soberanos de mercado emergente. El índice de referencia de JP Morgan de mercados emergentes Plus se amplió en 16 puntos base a 447 puntos base sobre los bonos del Tesoro estadounidense.

En lo que va del año, los bonos soberanos han regresado un 12 por ciento de su inversión original, y los mayores retornos han provenido de Europa, según JP Morgan.

El peso mexicano ganó un 0,15 por ciento después de que los grandes bancos estadounidenses repagaran miles de millones de dólares en fondos de rescate, calmando los temores acerca del vapuleado sector financiero en Estados Unidos.

Cinco de los principales bancos en Estados Unidos, incluyendo a Goldman Sachs Group Inc, JPMorgan Chase & Co y Morgan Stanley, repagaron miles de millones de dólares en fondos de rescate de los contribuyentes, saliendo de debajo de la presión del Gobierno.

Los bancos han estado ansiosos de regresar los fondos que tomaron de los 700.000 millones de dólares del Programa de Alivio para Activos en Problemas (TARP, por sus siglas en inglés), para librarse de las condiciones incluidas, que implican restricciones en compensaciones a ejecutivos.

La moneda brasileña, el real, se debilitó un 0,1 por ciento a 1,9620 reales por dólar. Los mercados brasileños a menudo operan en línea con los mercados bursátiles estadounidenses, usados por los operadores como un indicador del sentimiento del inversor y toma de riesgo.

El peso chileno subió un 1,61 por ciento a 546,5 por dólar, cerrando en un máximo de casi 9 meses mientras los inversores retrocedían desde renovar las posiciones forward del dólar tras la decisión del Gobierno de repatriar y convertir 4.000 millones de dólares en ahorros en pesos para contrarrestar su creciente déficit fiscal.

El índice chileno IPSA perdió un 2,1 por ciento por la toma de ganancias.

El peso colombiano, en tanto, perdió un 1,79 por ciento a 2.077,15 por dólar. La falta de disciplina fiscal de Colombia y su fracaso en ahorrar dinero durante el auge de las materias primas entre el 2004 y el 2008 ha limitado la capacidad del Gobierno de poder salir gastando de la crisis económica que empezó a finales del año pasado.

Mientras aumenta el déficit, dependerá del banco central conducir las políticas anticíclicas destinadas a estimular el crecimiento.

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