Archivo - Bandera de Cuba - Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov
El Gobierno cubano critica una medida "de castigo colectivo" hacia el pueblo cubano y denuncia una "intención genocida" por parte de Washington
Un grupo de expertos de la ONU alerta de que el bloqueo de combustible impuesto por EEUU desde enero equivale a la "inanición energética"
MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha anunciado este jueves la imposición de sanciones contra una empresa controlada por el Ejército de Cuba y su directora, así como contra una compañía minera, en el marco del creciente bloqueo y las presiones de la Administración Trump contra la isla y sus autoridades.
Los afectados por estas medidas son el conglomerado militar Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA) y su directora, Ania Guillermina Lastres Morera; además de la minera Moa Nickel S.A. (MNSA), ha indicado la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), sin dar más detalles.
Por su parte, el Departamento de Estado ha precisado que GAESA es "una empresa paraguas controlada por el Ejército cubano (que) controla aproximadamente el 40% o más de la economía de la isla". Así, ha asegurado que la compañía "está diseñada (...) únicamente en beneficio de las élites corruptas" del país y no para los ciudadanos, triplica el presupuesto del Estado y controla 20.000 millones de dólares en activos ilícitos, haciendo "responsable" a Lastres de la gestión de estos ingresos en el extranjero.
"Mientras el pueblo cubano sufre hambre, enfermedades y una crónica falta de inversión en infraestructuras críticas como la red eléctrica, gran parte de las ganancias de las actividades de GAESA se desvían a cuentas bancarias ocultas en el extranjero", ha agregado.
Por otra parte, MNSA es una "empresa conjunta" de la canadiense Sherritt International Corporation y la estatal cubana La Compañía del Níquel, y está sancionada por haber "explotado los recursos naturales de Cuba en beneficio del régimen y a expensas del pueblo cubano". "Obtiene beneficios de activos que el régimen cubano expropió originalmente a personas y empresas estadounidenses", ha asegurado el Departamento.
La cartera dirigida por Marco Rubio, que ha apuntado a nuevas sanciones contra entidades vinculadas a La Habana "en los próximos días y semanas", ha enmarcado estas medidas como parte de la "campaña" de Washington para abordar las "apremiantes amenazas a la seguridad nacional" que presuntamente constituyen las autoridades cubanas y "exigir responsabilidades tanto al régimen como a quienes le brindan apoyo material o financiero".
El ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, ha criticado en redes sociales estas nuevas medidas "de castigo colectivo" hacia su país y ha considerado que, con ellas, "el Gobierno de Estados Unidos confirma su intención genocida contra la nación cubana y despeja toda duda sobre la falsedad de sus pretextos para agredir" a la isla.
"Su actuación descansa en la confianza de que puede imponer su voluntad al resto de los gobiernos del mundo, cuyos ciudadanos y empresarios quedan amenazados ante la coerción ilegítima del Gobierno estadounidense", ha agregado.
Este mismo jueves, un grupo de expertos de Naciones Unidas ha advertido de que el bloqueo de combustible al que está sometido el país caribeño desde principios de año equivale a una "inanición energética" con graves consecuencias tanto para el desarrollo general como para los Derechos Humanos en la isla.
"Cuba ha sido sometida a una inanición energética por parte de Estados Unidos, una situación en la que la falta de combustible paraliza el funcionamiento de los servicios esenciales necesarios para una vida digna. Este bloqueo ilegal no solo perturba la vida cotidiana, sino que también socava el disfrute de una amplia gama de Derechos Humanos", han declarado en un comunicado.
Además, el grupo de expertos ha incidido en que la orden ejecutiva con la que la Administración Trump autorizó este bloqueo no demuestra en qué modo Cuba representa una "amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos. "Si bien la orden hace referencia a las preocupaciones sobre Derechos Humanos en Cuba, no considera cómo la medida en sí misma -una medida coercitiva unilateral- perjudica directamente el disfrute de los Derechos Humanos del pueblo cubano", ha considerado.