El Gobierno de Panamá ha reafirmado la "neutralidad" del Canal de Panamá ante las recientes tensiones entre Washington y Pekín y la "necesidad de preservar la estabilidad" en las vías de tránsito marítimo, en medio de las restricciones en el estrecho de Ormuz a raíz de la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.