Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Defensoría del Pueblo de Colombia han expresado su rechazo a las restricciones anunciadas por el Estado Mayor Central (EMC), principal disidencia de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), para el ejercicio de sus labores en las zonas del país sudamericano que se encuentran bajo su control o en las que tienen presencia.