Los alcaldes de las ciudades colombianas de Pereira (centro-oeste) y Cali (oeste), Mauricio Salazar y Alejandro Eder, respectivamente, han decretado el toque de queda en sus urbes en aras de evitar saqueos y facilitar las labores de socorro, tras el terremoto de magnitud 7,4 en la escala de Richter que ha sacudido al país este lunes.