El Departamento de Estado ha sancionado a 11 entidades e individuos adicionales en Cuba a los que acusa de facilitar el control de La Habana sobre sectores críticos e intentar aludir las sanciones estadounidenses, además de aplica medidas contra las campañas de cooperación médica internacional, en un nuevo ejemplo del aumento de la presión de Washington sobre el Gobierno de Miguel Díaz-Canel.