Naciones Unidas ha denunciado en las últimas horas una situación de violencia extrema en Haití, donde más de 1.600 personas han muerto en incidentes violentos entre enero y marzo de este año, la gran mayoría de ellos provocados por las fuerzas de seguridad en sus operaciones contra las bandas criminales que llevan años ejerciendo su control en buena parte del país.