El presidente de Chile, José Antonio Kast - VICTOR HUENANTE
MADRID 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de Chile han informado que han avanzado en la construcción de una zanja de tres metros de profundidad en la frontera con Perú como parte del plan 'Escudo Fronterizo', impulsado por el Gobierno ultraderechista de José Antonio Kast para combatir el crimen organizado y la migración irregular.
"En general, nuestros cálculos son 20% de avance, pero quiero advertir de que ni las zanjas, ni los muros, ni los obstáculos de índole metálica, ni las concertinas, nada de esto es definitivo", ha explicado a la emisora ADN Radio el comisionado presidencial para la Macrozona Norte, Alberto Soto, quien ha detallado que esto requerirá mantenimiento por parte del Estado.
Soto ha precisado que el plan --que costará alrededor de 4.000 millones de pesos (3,8 millones de euros)-- comprende unos 60 kilómetros, si bien no son continuos y están sujetos a evaluación constante dependiendo de las rutas de ingreso de la migración.
"No es solamente personas; esto es también delitos transnacionales, es vehículos con contrabando, con tráfico de drogas, con eventual tráfico de armas", ha precisado, agregando que algunos de los trabajos ocurren a nivel del mar, mientras que otros a 4.500 metros de altura.
En este sentido, ha explicado que estos obstáculos físicos tienen como objetivo impulsar las "zonas de confluencia" donde sí hay control del Estado. "El gobierno está impulsando algunos proyectos que son muy importantes, que se han aprobado, para que finalmente el venir a Chile a delinquir, o atracar la frontera, sea menos atractivo, y sea penalizado con mayor dureza", ha dicho.
Perú y Chile acordaron recientemente cooperar e intercambiar información sobre su frontera común para frenar la migración después de que Lima advirtiera sobre los riesgos del plan de construir una zanja, que comparó con la construcción del Muro de Berlín.
Entre las medidas incluidas en el plan se encuentra la construcción de un sistema "de contención física y tecnológica infranqueable, combinando muros y vallas de seguridad de cinco metros de altura, equipados con sensores de movimiento y vigilancia por drones".
Las autoridades pretenden instalar también torres de vigilancia y radares térmicos, así como cercos perimetrales electrificados, con patrullaje constante en los alrededores de los pasos oficiales o los pasos clandestinos inhabilitados.