Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos. - Europa Press/Contacto/Michael Brochstein
MADRID 1 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado este miércoles la detención de un hombre que supuestamente trabajaba al servicio de la Inteligencia de Cuba, junto a su esposa y el hijo, todos ellos de nacionalidad cubana.
El hombre, identificado como Carlos Antonio Lloga Domínguez, "trabajó durante más de una década como subversivo extranjero para el principal grupo de influencia e inteligencia del régimen comunista cubano en Estados Unidos", ha asegurado en un comunicado el Departamento de Estado refiriéndose al Instituto Cubano de la Amistad con los Pueblos (ICAP).
Los tres se encuentran bajo custodia y a la espera de su deportación, tras ser detenidos "esta semana" y después de que las autoridades estadounidenses hayan revocado su estatus legal, ha indicado la cartera liderada por Marco Rubio.
El Departamento ha recordado que ya sancionó el mes pasado al ICAP, que ha descrito como "el nodo central de una extensa red cubana de inteligencia e influencia, que afirma abarcar más de 2.000 organizaciones en más de 150 países".
"Su actual presidente, Fernando González Llort, es un espía cubano convicto que cumplió 15 años de prisión en Estados Unidos por su participación en la tristemente célebre Red Avispa, una enorme red de espionaje cubano ilegal desmantelada en Florida a finales de la década de 1990", ha relatado.
El ICAP, ha asegurado, tiene una presencia "desproporcionada" en Estados Unidos, "difundiendo propaganda antiestadounidense, cultivando activistas y políticos afines al régimen de La Habana y ejerciendo presión política a nivel federal, estatal y local en favor de la dictadura cubana (...) utilizando el entorno de extrema izquierda como vehículo para exportar la revolución comunista cubana" a Estados Unidos.
Rubio, que se ha hecho eco de la detención de Lloga en sus redes sociales, ha prometido que quien tenga vínculos con el ICAP será objeto de sanciones o recibirá una orden de expulsión. "Estados Unidos nunca se convertirá en el hogar de comunistas extranjeros que difundan propaganda, lleven a cabo operaciones de influencia subversivas o apoyen movimientos radicales antiamericanos" dentro del país, ha asegurado.