El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo - Bernd von Jutrczenka/dpa
MADRID, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Guatemala, el socialdemócrata Bernardo Arévalo, ha inaugurado este viernes la construcción de la primera cárcel de máxima seguridad del país, llamada 'El Triunfo', y que se levantará en la localidad de Morales, en el departamento de Izabal.
"El inicio de esta construcción es un triunfo, un triunfo de la justicia sobre el crimen, un triunfo del bien sobre el mal, un triunfo del Estado de derecho sobre el crimen organizado, un triunfo del pueblo de Guatemala sobre sus verdugos", ha señalado el mandatario guatemalteco durante el acto.
Arévalo ha aplaudido que Izabal se vaya a convertir en "un recurso para proteger, para brindar seguridad, para aislar a quienes han renunciado a la convivencia pacífica entre hermanos y han optado por la violencia" y "por la muerte".
"Esta construcción es necesaria para proteger a todas y todos los guatemaltecos, pero también es una oportunidad para recordarle a quien tenga que escucharlo: en Guatemala no mandan los criminales, en Guatemala no mandan los narcotraficantes, en Guatemala no manda el terror", ha expresado.
El presidente ha señalado que el proyecto se ha llevado a cabo "en el marco estricto de sus facultades constitucionales y con pleno respeto a las garantías que todas las personas merecen". "Lo hemos hecho con contundencia, sin perder de vista lo que está en juego, sin perder de vista que nuestra principal tarea es proteger a las y los guatemaltecos", ha reiterado.
Por su parte, el ministro de Defensa guatemalteco, Henry Saenz, ha explicado durante el acto que esta construcción supone "una decisión firme para cerrar los espacios de impunidad y fortalecer la autoridad legítima y soberana del Estado".
"Esta obra no surge de manera aislada forma parte de una estrategia integral para recuperar y consolidar el control absoluto de los centros penitenciarios en todo el país", ha explicado, añadiendo que esta institución busca "el aislamiento efectivo de los reos de mayor peligrosidad" y de "aquellos que han intentado convertir los centros carcelarios en centros de operaciones del crimen organizado".
El Gobierno ha defendido así que esta instalación --con hasta 12 módulos con capacidad para más de 2.000 reos-- busca poner fin a los problemas acumulativos del sistema penitenciario guatemalteco, como la sobrepoblación de las cárceles o la falta de control en las instalaciones penitenciarias.
El modelo salvadoreño de mano dura contra el crimen organizado impulsado por el presidente, Nayib Bukele, ya se ha exportado a numerosos países en Latinoamérica y Centroamérica, entre ellos Ecuador, con la cárcel de Santa Elena para reos de alta peligrosidad.
En el caso de Perú, el Gobierno del entonces presidente José Jerí habilitó un pabellón de máxima seguridad en el penal Ancón I, al norte de la capital, Lima, mientras que su predecesoa, Xiomara Castro, también anunció la construcción del llamado Centro de Reclusión de Emergencia (CRE), con capacidad para 20.000 presos.
Este tipo de modelo carcelario --inspirado en el polémico Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) salvadoreño con capacidad para unos 40.000 presos y cuestionado por ONG por presuntos abusos, tortura e incluso violencia sexual-- se caracteriza por aislar a miles de pandilleros vinculados a grupos criminales en un solo lugar.