Publicado 25/01/2023 12:07

El Papa atribuyó la inflación en Argentina a las "malas políticas"

Archivo - El Papa Francisco durante el ángelus del domingo 23 de octubre de 2022.
Archivo - El Papa Francisco durante el ángelus del domingo 23 de octubre de 2022. - VATICAN NEWS - Archivo

BUENOS AIRES, 25 Ene. (Mario Poliak) -

El Papa Francisco se manifestó hoy preocupado por el "impresionante" nivel de inflación que hay en la Argentina, hecho que atribuyó a "malas administraciones" y "malas políticas".

En un diálogo con la agencia Associated Press en Roma, el jefe de la Iglesia Católica se refirió a la situación económica de su país, sobre lo que remarcó que "la Argentina en este momento -no hago política, leo los datos-, tiene un nivel de inflación impresionante".

Evocó sus años de infancia en Argentina, y al respecto señaló que "en el año 55, cuando terminé mi escuela secundaria, el nivel de pobreza era 5 por ciento. Hoy está en 52 por ciento. Qué pasó? -se preguntó-. Mala administración, malas políticas", dedujo.

Bergoglio recurrió a un viejo chiste a manera de autocrítica: "No sé si usted sabe esa historia de los ángeles custodios de los países que se fueron a quejar a Dios y le dijeron 'Dios padre, fuiste injusto, porque a cada uno de los países le diste una riqueza, ganadería, agricultura, minería, y a los argentinos le diste todo, todo. Tienen todas las riquezas. Y dicen que Dios pensó un poco y dijo: 'No, pero para equilibrar se las di a los argentinos' ".

"Que no se enojen -rogó-, es un chiste, yo soy argentino. Me río pero algo de verdad hay, porque no terminamos de llevar adelante nuestras cosas".

Francisco aclaró que "por el momento, no" está previsto que viaje a la Argentina.

En otro orden, el máximo prelado volvió a referirse al tema de la homosexualidad y reiteró sus críticas por la discriminación que aun siguen sufriendo miembros de la comunidad LGBTQ por parte de algunos obispos en distintas partes del mundo, aunque suavizó sus cuestionamientos, al señalar que se producen en "contextos culturales" particulares.

Sin embargo, advirtió que "también el obispo tiene un proceso de conversión" que debe realizar, y a todos ellos les pidió "por favor ternura, como la tiene Dios con cada uno de nosotros".

"Ser homosexual no es un delito. No es un delito", insistió, aunque no por eso dejó de aclarar que para la Iglesia "sí es pecado".

También se refirió a los cuestionamientos que le formularan algunos obispos desde la muerte de Benedicto XVI, y al respecto las comparó con "la urticaria, que molesta un poquito", pero dijo preferir que las hagan "porque eso quiere decir que hay libertad para hablar".

"Si no es así, se engendra una dictadura de la distancia, que (así) lo llamo, donde el emperador está allí y nadie le puede decir nada. No, que digan, porque la compañía, la crítica, ayuda a crecer y a que vayan bien las cosas", enfatizó.

Finalmente, Bergoglio dijo sentirse "bien de salud. Por la edad que tengo (86) estoy normal", destacó, pese a reconocer que volvieron sus recurrentes problemas de "diverticulosis".

"Puedo morir mañana, pero vamos, está controlado. De salud estoy bien", insistió y confesó además haberse curado con tratamiento de láser y magnetoterapia de una pequeña fractura de rodilla sufrida tras una reciente caída.

Contador