I Encuentro Continental del Rocío - CEDIDA
BUENOS AIRES 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
Los sones de los tamborileros de la Hermandad Matriz de Almonte abrían ayer las puertas de la Sala Argentina del Palacio Libertad de Buenos Aires para dar comienzo a una jornada que quedará señalada en la historia de la devoción rociera. Por primera vez, asociaciones, hermandades y entidades rocieras de Argentina, Estados Unidos, Brasil, Chile, Puerto Rico, Venezuela y Cuba se sentaron en un mismo foro para compartir sus experiencias y trazar juntas el camino que ha de recorrerse a partir de ahora. El I Encuentro Continental del Rocío en América vivió en el centro de la capital porteña su momento más solemne con la lectura y firma del Manifiesto de Rocieros de América, un documento de diez puntos y seis compromisos que define la hoja de ruta para la integración de las entidades rocieras del continente en la estructura de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte.
El documento, leído por José Muñoz –vicepresidente primero de la Matriz–, recoge el compromiso de mantener viva la devoción a la Virgen del Rocío en el seno de cada una de ellas, preservar los signos de identidad de la tradición rociera sin desnaturalizarlos, reconocer la primacía histórica, espiritual y canónica de la matriz almonteña y, de manera destacada, impulsar conjuntamente la candidatura de la devoción a la Virgen del Rocío a la categoría de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Junto a la firma del manifiesto, los representantes suscribieron el acuerdo de constitución de la Red Panamericana de Asociaciones Rocieras, un instrumento que aspira a vertebrar la relación entre las más de treinta entidades rocieras identificadas en el continente y a canalizar su participación en el camino hacia su reconocimiento como hermandades de pleno derecho.
El Rocío no conoce fronteras
La jornada, que se extendió desde las nueve de la mañana hasta última hora de la tarde, arrancó con un acto inaugural en el que intervinieron el jefe de Gabinete de la Secretaría de Cultura de la Nación, Ignacio Lupi, en representación del secretario Leonardo Cifelli; la presidenta de la Cámara Argentina de Turismo, Laura Teruel; el subsecretario de Culto de la Cancillería Argentina, Agustín Kaulo, y el secretario de Turismo y Ambiente de la Nación, Daniel Scioli, quien definió el encuentro como *un antes y un después para el turismo de la fe en Argentina*. Por su parte, Santiago Padilla, recibido en pie por todo el auditorio, no ocultó la emoción al calificar la cita de *milagro* y asegurar que la delegación almonteña había venido *a escuchar y a sentir el latido del corazón* de los rocieros de América.
La primera ponencia, titulada *Cuando la fe no conoce fronteras*, corrió a cargo del propio Padilla, que trazó un recorrido por la historia de la devoción rociera desde sus orígenes a finales del siglo XIII hasta su expansión americana, vinculada a la tradición marinera de la provincia de Huelva, a la capellanía fundada en 1587 por el sevillano Baltasar Tercero desde Lima y a las sucesivas oleadas migratorias de andaluces hacia el continente.
Por la tarde, la fiscal de la Hermandad Matriz, Rocío Acevedo, expuso el nuevo marco normativo aprobado en junio de 2024 para la ordenación de hermandades rocieras, que incluye por primera vez disposiciones específicas para las hermandades internacionales. Acevedo detalló los pasos que las asociaciones americanas deben seguir para alcanzar el reconocimiento como hermandades de culto internacional, subrayando que la Hermandad Matriz ha eliminado la exigencia de contar con una hermandad madrina en España y que su interlocutor directo será la fiscalía de la Matriz.
Una peregrinación oficial cada siete años
Una de las novedades más relevantes expuestas por Acevedo fue la de que aquellas entidades americanas que alcancen la categoría de hermandades internacionales tendrán que peregrinar oficialmente a la aldea del Rocío cada siete años, coincidiendo con los Traslados de la Virgen a Almonte. La Hermandad Matriz se compromete a incluirlas en el calendario oficial de peregrinaciones y a recibirlas en el Santuario con la misma acogida y oficialidad con la que se recibe a las demás hermandades. *La distancia sólo es una medida, en ningún caso puede ser olvido*, afirmó Acevedo.
Entre ambas ponencias y a lo largo de toda la jornada, tres mesas redondas dieron voz a los representantes de las asociaciones rocieras del continente y se vivieron momentos de verdadera emoción a través de testimonios que reflejaron décadas de esfuerzo por mantener viva la devoción a miles de kilómetros de la aldea.
Las intervenciones dibujaron un mapa de la devoción rociera que abarca desde San Juan, al pie de la cordillera de los Andes, hasta Los Ángeles, pasando por las localidades santafesinas de Pérez y Rosario, la bonaerense Valentín Alsina, los centros andaluces de Tucumán, Córdoba, Mendoza y Santos Lugares, la ciudad chilena de Las Condes, la venezolana Mérida, San Germán de Puerto Rico, Curitiba en Brasil o Carolina del Sur.
Varios de los intervinientes relataron las dificultades que habían encontrado en sus inicios para celebrar misas rocieras, introducir sevillanas en la liturgia o sacar en procesión a la Virgen, y cómo poco a poco, con constancia y convicción, habían ido abriendo camino.
Las actuaciones del coro rociero de la Hermandad de Valentín Alsina, el coro de la Hermandad Virgen del Rocío de San Juan, el coro de la Asociación Rociera Centro Cultural Andalucía de Buenos Aires y la intervención del cantante lírico tucumano Fabián Abad acompañado de la bailaora Luz María Castro pusieron la nota artística a una jornada en la que el cante y el baile se integraron con naturalidad entre ponencias y testimonios, como expresión inseparable de la devoción rociera.
La Virgen del Rocío en el Rosedal
Ya a última hora de la tarde, la jornada se trasladó al Patio Andaluz del Parque Rosedal de Palermo, donde se procedió al descubrimiento y bendición de un azulejo de la Virgen del Rocío que la Hermandad Matriz dona a la ciudad de Buenos Aires.
La pieza fue descubierta por Padilla junto al secretario de Turismo y Ambiente de la Nación, Daniel Scioli, y el jefe de Gabinete del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Gabriel César Sánchez Zinny, y bendecido por el padre Enrique Germade.
Tras la bendición y la entrega de medallas de la Hermandad Matriz a las autoridades, los tamborileros de Almonte cerraron el acto con sus sones y los presentes bailaron sevillanas en el Patio Andaluz, poniendo el broche a una larga jornada que horas antes, en el Palacio Libertad, se había despedido con el canto de la Salve rociera de Manuel Pareja Obregón.
El I Encuentro Continental del Rocío en América culminará hoy domingo con una Misa Pontifical Rociera en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, en conmemoración del primer aniversario de la muerte del Papa Francisco. La comitiva de simpecados será escoltada por el Regimiento de Granaderos a Caballo a su llegada a la Plaza de Mayo.