ARMENIA, YEREVAN - AUGUST 7, 2026: A clergyman is seen outside a court building ahead of a hearing against Catholicos Garegin II of All Armenians over allegations of failing to comply with a civil court order - Europa Press/Contacto/Alexander Patrin
MADRID 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
El jefe de la Iglesia Apostólica de Armenia, Karekin II, y otros seis obispos acusados de obstrucción a la Justicia han comparecido este viernes ante un tribunal de Armavir en el marco de un juicio en su contra por desobedecer una orden judicial que exigía la restitución de un obispo leal al primer ministro, Nikol Pashinián.
El proceso se remonta a enero, cuando la Iglesia destituyó al obispo Gevorg Saroyan, percibido como cercano a Pashinián, por presunta mala conducta e infracción de deberes clericales, si bien el afectado recurrió la decisión ante un tribunal civil, que finalmente ordenó a la institución restituirle en el cargo.
La Fiscalía acusó formalmente a Karekin II y a los seis obispos de obstrucción a la Justicia y presunto abuso de poder. Los miembros del clero negaron haber cometido irregularidad alguna, argumentando que el tribunal carece de competencia en tales asuntos.
En el marco del caso, los siete acusados tienen prohibido viajar al extranjero, lo que les impidió participar en eventos eclesiales internacionales como la Asamblea Episcopal en Austria. De ser condenados, se enfrentan a penas de hasta dos años de prisión.
La primera sesión del juicio ha concluido apenas horas después de empezar debido a que el juez Hakob Manukyan se ha recusado por un potencial conflicto de interés con uno de los abogados defensores, según ha recogido la agencia de noticias Armenpress.
El magistrado ha fundamentado su decisión en el hecho de que obtuvo su licencia para ejercer la abogacía de manos de Ara Zohrabyan, quien lidera la defensa del patriarca Karekin II y que en aquel entonces presidía la Cámara de Abogados de Armenia.
La relación entre Pashinián y la cúpula religiosa se fracturó gravemente tras las concesiones territoriales y la pérdida definitiva de la región de Nagorno Karabaj a manos de Azerbaiyán. Destacados líderes religiosos, como el arzobispo Bagrat Galstanyan, encabezaron protestas masivas contra las políticas de paz del Gobierno, que acusa a los líderes de la Iglesia de ser agentes rusos.