October 8, 2026, Washington, District Of Columbia, United States: President DONALD TRUMP walks across the South Lawn of the White House after arriving aboard Marine One following a trip to San Antonio, Texas, where he attended a campaign rally ahead of th - Matt Kaminsky / Zuma Press / Europa Press
MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pasará la noche electoral en Casa Blanca rodeado de sus asesores y allegados en una recepción a puerta cerrada y teléfono móvil en mano para animar al voto a sus candidatos en las redes sociales.
En las últimas horas, Trump ha reclamado el voto para candidatos como Barry Moore (senado por Georgia), Dan S. Sullivan (Senado por Alaska) o Andy Biggs (senado por Arizona), todos ellos parte de su "equipo Trump", beneficiarios de los 28 mítines de campaña que ha protagonizado el presidente estadounidense antes de los comicios legislativos de este martes.
El presidente observa estos comicios mientras su figura atraviesa mínimos históricos de popularidad, según las primeras encuestas a pie de urna publicadas por CBS News. Trump solo cuenta con un 38 por ciento de aprobación, un porcentaje inferior al que ostentaba durante las elecciones de 2018 en su primer mandato y también inferior al de George W. Bush en 2006, cuando su partido perdió ambas cámaras del Congreso.
El motivo principal es la economía: durante el primer mandato de Trump, un 68% de los encuestados consideraba, nada más votar, que la situación de la economía estadounidense era "excelente" o "buena" en las encuestas a pie de urna. Ahora, la situación se ha invertido: el 75% califica la situación económica como "regular" o "mala", según las mismas encuestas de NBC News.
En medio de este panorama, el mandatario pasará las próximas horas en la Sala Este de Recepción de su residencia presidencial acompañado, según fuentes de Presidencia a NBC News, por miembros del Gabinete, personal de la Casa Blanca y algunos asesores externos, incluido su encuestador, Tony Fabrizio.
Como nota particular, el presidente ha dedicado uno de sus últimos mensajes a criticar a la comentarista política Jessica Tarlov, contrapunto demócrata en los debates de la cadena conservadora Fox News, una de las favoritas de Trump.
"No puedo aguantar su voz. Es más tonta que una piedra, pero es la voz la que me pone de los nervios. Me tengo que ir a otro lado hasta que esta perdedora salga de cámara. Luego vuelvo", se ha quejado.
Minutos después, el presidente ha seguido arremetiendo contra la cadena. "Los índices de audiencia de Fox News han caído drásticamente porque dedican demasiado tiempo a cubrir a los 'Demócratas Enloquecidos por Trump", ha manifestado. "Todas aquellas personas que solían ver Fox y ya no lo hacen, lo entienden perfectamente. El problema es de ellos, no mío", ha añadido el presidente antes de cuestionar abiertamente los mínimos de popularidad que reflejan las encuestas: "Mis cifras están mejor que nunca", ha asegurado.
"No es de extrañar que los índices de audiencia de Fox News se estén desplomando, y van a caer aún más, pero no por mi culpa, sino porque están en mi contra", ha zanjado el presidente.