Archivo - Hombre feliz sonriendo. - IVAN RODRIGUEZ ALBA/ISTOCK - Archivo
MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un estudio llevado a cabo por investigadores de varias instituciones, entre ellos uno de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), ha expuesto que el ejercicio físico podría ayudar a proteger la fertilidad frente a la quimioterapia con cisplatino, que es un tratamiento ampliamente utilizado contra el cáncer.
Debido a que esta terapia puede afectar a la fertilidad masculina al dañar los testículos, reducir los niveles de hormonas sexuales y empeorar la calidad del esperma, los científicos han llevado a cabo este trabajo para analizar en ratones si el ejercicio regular, conocido por su influencia sobre el sistema hormonal y la salud reproductiva, puede contrarrestar estos efectos.
El objetivo de esta investigación, desarrollada en la UPM a través del Laboratorio de Fisiología del Esfuerzo de su Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF), ha sido constatar si esta práctica deportiva actúa como una estrategia no invasiva para proteger la fertilidad. Los resultados obtenidos, a juicio de sus autores, resultan prometedores, al menos en este modelo animal.
En colaboración con el Departamento de Fisiología del Deporte, la Facultad de Ciencias del Deporte y el Instituto de Investigación de Estudios Aplicados en Ciencias del Deporte de la iraní Universidad de Arak; los departamentos de Radioterapia y Física Médica y de Anatomía de la Universidad de Ciencias Médicas de Arak; y el Hospital Khansari de la misma localidad, se han utilizado 24 ratones machos divididos en cuatro grupos.
CUATRO GRUPOS DE ESTUDIO
Así, se ha empleado un grupo control sano, uno tratado con cisplatino que no realizó ejercicio y dos bajo terapia de cisplatino que, durante 10 semanas, realizaron ejercicio continuo de intensidad moderada en el primer caso y entrenamiento interválico de alta intensidad en el segundo.
El resultado hallado ha sido que ambos tipos de ejercicio mitigaron los efectos negativos del cisplatino. En particular, el entrenamiento interválico de alta intensidad se asoció con un aumento algo mayor en los niveles de testosterona y de la hormona luteinizante, mientras que los ratones que realizaron ejercicio conservaron mejor la cantidad, movilidad, forma y viabilidad de los espermatozoides, así como la integridad del tejido testicular.
El ejercicio también redujo el estrés oxidativo y aumentó la actividad de enzimas antioxidantes, según se ha observado en este estudio, en el que ha participado Hadi Nobari por parte de la UPM. "Estos hallazgos sugieren que la actividad física podría ser una estrategia accesible y no farmacológica para proteger la fertilidad masculina durante tratamientos de quimioterapia", ha concluido.