Publicado 03/11/2026 11:50

Infosalus.- Los daños por el consumo de cocaína esnifada pueden llegar a la órbita y la base del cráneo, según expertos

Archivo - Mano de hombre sosteniendo un paquete de plástico on polvo de cocaína u otras drogas.
Archivo - Mano de hombre sosteniendo un paquete de plástico on polvo de cocaína u otras drogas. - DEDMITYAY/ ISTOCK - Archivo

MADRID 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

Expertos en otorrinolaringología y cirugía de cabeza y cuello han aseverado que los daños por el consumo de cocaína esnifada pueden ir más allá de la conocida perforación del tabique nasal y afectar al paladar, los senos paranasales y otras estructuras próximas y, en los casos más graves, alcanzar la órbita y la base del cráneo.

Así lo han puesto en evidencia distintas comunicaciones presentadas en el 77º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), donde se han detallado varios casos graves observados en la atención hospitalaria.

Uno de ellos, firmado por especialistas del Hospital Universitari Doctor Josep Trueta de Girona, muestra el caso de un hombre de 36 años, consumidor de cocaína desde los 21. Al ingresar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) por una grave afectación neurológica, presentaba una perforación del paladar.

Las pruebas mostraron una destrucción severa de los huesos de la zona central de la cara que había alcanzado la base del cráneo y provocado una fuga masiva del líquido que rodea y protege el cerebro. Por ello, el paciente tuvo que someterse a una compleja intervención para retirar el tejido destruido y cerrar el gran defecto creado en la base del cráneo.

Tras la operación, evolucionó inicialmente de forma favorable, pero continuó consumiendo cocaína y seis meses después volvió a presentar una fuga de líquido y meningitis. Los médicos consideraron que no podía realizarse una nueva reconstrucción mientras persistiera el consumo y el paciente falleció posteriormente.

Los autores advierten de que, en situaciones extremas, la destrucción provocada por la cocaína puede generar defectos de la base del cráneo incompatibles con la supervivencia.

IMPACTO EN ÓRBITA Y VISIÓN

Otra comunicación, presentada por especialistas del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, describe el caso de una paciente con antecedentes de consumo de cocaína que había desarrollado graves complicaciones en la órbita. Había perdido la visión del ojo derecho, sufría un dolor que no podía controlarse con otros tratamientos y había necesitado cinco intervenciones previas para retirar tejido destruido de la nariz y los senos paranasales.

Por ello, tuvo que ser sometida a una cirugía radical para retirar el contenido de la órbita y reconstruir posteriormente la zona con tejido procedente del propio cuerpo de la paciente. La intervención consiguió eliminar el dolor que había motivado numerosos ingresos hospitalarios.

Los autores han señalado que las lesiones producidas por el consumo crónico de cocaína pueden extenderse desde la nariz y los senos paranasales hasta la órbita y requerir, en casos extremos, tratamientos quirúrgicos de esta magnitud.

SIMILITUD CON ENFERMEDAD AUTOINMUNE

Durante el Congreso de la SEORL-CCC, también se ha apuntado que el daño producido por la cocaína puede parecerse al provocado por determinadas enfermedades autoinmunes graves. Así lo ha expuesto una comunicación de especialistas del Universitario 12 de Octubre de Madrid.

En esta, se presenta el caso de una paciente consumidora activa de cocaína con una extensa destrucción del tabique y de otras estructuras del interior de la nariz, además de afectación de la órbita. Las pruebas realizadas detectaron unos anticuerpos que se asocian habitualmente a una enfermedad autoinmune denominada granulomatosis con poliangeítis.

Según los autores, este tipo de resultados también pueden aparecer en consumidores de cocaína y convertirse en un importante factor de confusión. En este contexto, han destacado la importancia de preguntar sobre el consumo de drogas para diferenciar ambos problemas y ofrecer el tratamiento adecuado.

En el caso presentado, tras insistir en el abandono del consumo de cocaína, la paciente experimentó una mejoría significativa y, en particular, desapareció el dolor de cabeza que sufría, disminuyeron los problemas de visión doble y dejaron de aparecer las costras en el interior de la nariz, aunque persistió la amplia perforación del tabique que ya se había producido.

CONSUMO DE COCAÍNA EN ESPAÑA

Los casos presentados en el Congreso se producen en un contexto de consumo significativo de cocaína en España. Según el Informe 2025 del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA), dependiente del Ministerio de Sanidad, los datos de la encuesta EDADES 2024 permiten estimar que más de 792.918 personas de entre 15 y 64 años habían consumido cocaína en el último año y, al menos, 126.867 personas presentan un consumo problemático o de riesgo de esta droga.

Los especialistas han enfatizado que la gravedad de las lesiones puede aumentar mientras persista el consumo. Cuando se han producido daños importantes, la cirugía reconstructiva puede permitir cerrar algunos de los defectos ocasionados, pero abandonar la cocaína es un requisito fundamental.

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