Publicado 17/09/2026 13:30

SEMNIM destaca que la medicina nuclear es clave para seleccionar a los pacientes ante los nuevos fármacos de Alzheimer

Archivo - Persona mayor, demencia, Alzheimer, anciano
Archivo - Persona mayor, demencia, Alzheimer, anciano - JACOB WACKERHAUSEN/ ISTOCK - Archivo

MADRID 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM), con motivo del Día Mundial del Alzheimer, ha destacado que la prueba de imagen cerebral PET-amiloide es crucial para confirmar la alteración biológica antes de prescribir los nuevos fármacos.

Según explican desde la SEMNIM, la enfermedad de Alzheimer constituye la causa más frecuente de demencia y uno de los mayores desafíos para la salud pública vinculados al envejecimiento poblacional.

En los últimos años, el abordaje de esta patología ha experimentado una profunda transformación al comprobarse que los cambios biológicos en el cerebro comienzan muchos años antes de que se manifieste una demencia clínica establecida. Frente al diagnóstico tradicional basado únicamente en las manifestaciones clínicas, la medicina nuclear permite estudiar en directo la biología cerebral para complementar la valoración clínica, neuropsicológica y estructural de los pacientes.

Esta capacidad de diagnóstico biológico precoz resulta especialmente relevante ante la llegada de tratamientos modificadores de la enfermedad dirigidos contra la proteína beta-amiloide. Estas terapias actúan sobre mecanismos biológicos concretos y exigen seleccionar con máxima precisión a los pacientes que realmente pueden beneficiarse de ellas.

"No todos los pacientes con deterioro cognitivo presentan enfermedad de Alzheimer y, entre quienes presentan patología amiloide, no todos se encuentran necesariamente en la fase clínica adecuada para recibir determinados tratamientos", ha indicado José Antonio Lojo, facultativo adjunto de Medicina Nuclear del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.

Por ello, el especialista subraya que "la selección de candidatos deberá realizarse dentro de equipos multidisciplinares y apoyarse en biomarcadores capaces de definir mejor la situación de cada paciente".

En este contexto, la prueba PET-amiloide se convierte en una herramienta ligada a la decisión terapéutica al confirmar o excluir la presencia de la diana biológica y medir los depósitos cerebrales mediante sistemas objetivables como la escala Centiloide, que permite comparar los resultados entre diferentes centros hospitalarios.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL COMPLETO E IMPULSO A LA INVESTIGACIÓN

La sociedad resalta que, junto a la evaluación amiloide, la medicina nuclear aporta un valor consolidado en el diagnóstico diferencial a través de la PET-FDG. Esta técnica analiza el metabolismo cerebral para identificar patrones de disfunción neuronal característicos de distintas enfermedades neurodegenerativas y diferenciar el Alzheimer de otras causas de deterioro cognitivo.

Asimismo, los especialistas afirman que las técnicas de imagen molecular desempeñan un papel protagonista en la investigación de terapias avanzadas. Tanto la PET-amiloide como la PET-tau forman parte de numerosos ensayos clínicos internacionales destinados a seleccionar pacientes, caracterizar la evolución de la enfermedad y medir los cambios biológicos asociados a los nuevos fármacos en fases cada vez más tempranas.

El rápido desarrollo de los biomarcadores plasmáticos en sangre, centrados en las proteínas amiloide y tau, abre nuevas posibilidades asistenciales que no sustituyen a la imagen molecular, sino que la complementan. "Lo más probable es que avancemos hacia estrategias escalonadas en las que los biomarcadores sanguíneos ayuden a una primera selección y la PET aporte la confirmación cerebral cuando sea necesario", señala Lojo.

Desde el Grupo de Neuroimagen de la SEMNIM se subraya que la PET es una realidad clínica del presente y uno de los pilares del futuro de la especialidad. "Estamos ante un cambio de paradigma en la enfermedad de Alzheimer y nuestro reto ahora es garantizar que todos los pacientes que puedan beneficiarse de estas nuevas estrategias diagnósticas y terapéuticas tengan acceso a ellas", afirma María Nieves Cabrera, jefa del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

"Nos estamos preparando para afrontar el reto del diagnóstico biológico precoz del Alzheimer", destaca Cabrera, quien defiende la presencia activa de los especialistas en Medicina Nuclear en los equipos multidisciplinares de deterioro cognitivo para optimizar la toma de decisiones clínicas.

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