Archivo - Persona mayor, demencia, Alzheimer, anciano - JACOB WACKERHAUSEN/ ISTOCK - Archivo
MADRID 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN), el doctor Jesús Porta-Etessam, ha mostrado su "profundo pesar" y "preocupación" ante la decisión del Ministerio de Sanidad de no financiar los dos nuevos tratamientos contra el Alzheimer que han sido sometidos a discusión durante la última sesión de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM).
Así, en un comunicado firmado junto a la coordinadora del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de esta sociedad científica, la doctora Raquel Sánchez-Valle, lamenta que no se haya aprobado esta medida por parte del Sistema Nacional de Salud (SNS) y en relación con los medicamentos lecanemab y donanemab. Estos están destinados al abordaje de esta enfermedad en su etapa inicial.
Este desenlace de la citada reunión se traduce en que se está "limitando su acceso a la prescripción en el ámbito privado", ha afirmado Porta-Etessam en referencia a estas terapias, que ha recordado que cuentan con la aprobación para su comercialización en la Unión Europea (UE), tras la evaluación de su eficacia y seguridad por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés).
"Otras múltiples agencias regulatorias avalan este balance positivo y, en este sentido, por ejemplo, en Estados Unidos, estos tratamientos están disponibles desde hace unos tres años, con datos que avalan la seguridad y satisfacción de su uso en práctica clínica habitual", ha continuado. Por ello, considera que la resolución de la CIPM "tiene importantes implicaciones clínicas, pues se deniega un tratamiento que cuenta con el aval de la EMA a personas que podrían experimentar un retraso en la evolución de la enfermedad".
SE RESTRINGIR EL ACCESO A ESTAS TERAPIAS A LA PRESCRIPCIÓN PRIVADA
No obstante, ha destacado que la medida también acarrea consecuencias "éticas y sociales", y es que "restringir el acceso a estos tratamientos a la prescripción privada introduce una barrera económica que vulnera el principio de equidad del SNS, creando diferencias inaceptables según la capacidad económica de los pacientes y sus familias, y rompe los principios de universalidad y cohesión". Ello "enfrentará a los profesionales del SNS ante un dilema ético en cuanto a las recomendaciones que deben realizar a los pacientes que pudieran beneficiarse de estas terapias", ha abundado.
Además, el máximo representante de la SEN ha citado el documento de consenso para el uso apropiado de estos fármacos en la práctica clínica asistencial, el cual ha sido publicado recientemente por su Grupo de Estudio de Conducta y Demencias y que incluye recomendaciones para su puesta en práctica. "La incorporación ordenada de estos fármacos supondría la mejora de circuitos diagnósticos y redes asistenciales especializadas que no solo beneficiarían a los pacientes que reciben estos fármacos, sino a todos los pacientes con sospecha o afectados por algún tipo de deterioro cognitivo", ha explicado.
"Excluir estas terapias del SNS frena ese impulso y retrasa la modernización de la atención pública a la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, así como la formación de nuestros profesionales que, fundamentalmente, se forman en centros públicos y la investigación en el campo", ha manifestado, al tiempo que ha reclamado "encarecidamente" a la ministra de Sanidad, Mónica García, y a su secretario de Estado, Javier Padilla, "que reconsideren esta resolución", lo que ha hecho extensible a los representantes de la CIPM y de las comunidades autónomas.