Publicado 20/10/2026 10:16

El paciente de lupus tiene doble riesgo de sufrir un infarto o un ictus, según la Sociedad Española de Reumatología

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Archivo - Dolor corazón, infarto, dolor - ANUT21NG/ ISTOCK - Archivo

   MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

   La miembro de la Sociedad Española de Reumatología (SER) y del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de León, la doctora Clara Moriano, ha señalado que "las personas con lupus presentan aproximadamente el doble de riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, como infartos o ictus, respecto a la población general".

   "Este incremento se relaciona tanto con factores tradicionales, como la hipertensión arterial o el colesterol elevado, como con otros propios de la enfermedad, entre ellos la inflamación crónica y la exposición prolongada a corticoides", ha indicado durante la celebración del 'XVIII Curso de Lupus Eritematoso Sistémico y Síndrome Antifosfolipídico', que ha coordinado recientemente.

   Según ha señalado, el daño cardiovascular puede aparecer desde las primeras fases del lupus. De hecho, un estudio del 'Registro Nacional sobre Lupus Eritematoso Sistémico de la SER' (RELESSER), publicado en 2024, puso de manifiesto que el daño orgánico acumulado aparece fundamentalmente durante el primer año tras el diagnóstico y que las complicaciones cardiovasculares contribuyen de forma relevante a este daño precoz.

   "Estos hallazgos refuerzan la necesidad de iniciar la prevención cardiovascular desde el diagnóstico, mediante el control de la actividad inflamatoria, los factores de riesgo tradicionales y la reducción de la exposición a corticoides", ha afirmado en el encuentro, organizado por la SER en Córdoba y en colaboración con la compañía farmacéutica GSK, que ha servido también para destacar que el abordaje del lupus eritematoso sistémico ha experimentado importantes avances en los últimos años gracias a la incorporación de nuevas terapias biológicas y al desarrollo de estrategias de tratamiento más precoces, dirigidas y personalizadas.

   "Estos progresos están permitiendo mejorar el control de la enfermedad, reducir la exposición a corticoides y prevenir la aparición de complicaciones y daño orgánico irreversible", pero "todavía existen importantes retos, especialmente en el manejo de los casos más graves, la prevención de comorbilidades y la mejora de la calidad de vida de las personas con lupus", han indicado los expertos.

   Al respecto, Moriano ha sostenido que en la última década, se ha producido "un cambio de paradigma en el manejo del lupus". "Actualmente, no buscamos únicamente controlar los brotes, sino alcanzar la remisión o mantener una actividad mínima, prevenir el daño irreversible y reducir al máximo la exposición a corticoides, intentando retirarlos siempre que sea posible", ha declarado.

MENOS COMPLICACIONES Y MEJOR CALIDAD DE VIDA

   "La incorporación de terapias biológicas, junto con nuevas combinaciones terapéuticas para la nefritis lúpica, una de las manifestaciones más prevalentes y graves de la enfermedad, ha ampliado las posibilidades de tratamiento", ha continuado ante el conocido como tratamiento por objetivos. "Nuestro objetivo ya no es solo que los pacientes vivan más años, sino que lo hagan con menos complicaciones y una mejor calidad de vida", ha subrayado.

   Por su parte, el otro coordinador del evento e integrante del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario del Mar de Barcelona, el doctor Tarek Salman, ha sostenido la importancia de actuar desde las primeras fases de la enfermedad. "Uno de los cambios más relevantes es la apuesta por un tratamiento más precoz y dirigido, incorporando terapias biológicas cuando están indicadas y sin esperar necesariamente a que la enfermedad acumule daño o se vuelva refractaria", ha explicado.

   En este sentido, ha abordado las terapias celulares CAR-T, que "podrían suponer un importante avance para determinados pacientes con lupus grave y refractario a los tratamientos convencionales". "Los primeros resultados publicados en pacientes con enfermedades autoinmunes graves, entre ellos personas con lupus, han mostrado respuestas clínicas profundas y remisiones mantenidas durante el seguimiento en algunos casos", ha expuesto.

   "Las CAR-T representan una de las líneas más prometedoras para pacientes de lupus grave y refractario, con el potencial de alcanzar respuestas profundas y reducir la necesidad de tratamientos inmunosupresores crónicos", ha proseguido, para agregar, sin embargo, que es necesario "mantener la prudencia" ante los resultados preliminares. "Todavía necesitamos estudios controlados y un seguimiento más prolongado para conocer la duración real de las respuestas, identificar qué pacientes pueden beneficiarse más y establecer el perfil de seguridad a largo plazo", ha advertido.

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