Publicado 08/09/2026 08:43

La ONU alerta de una posible "expansión del conflicto" en Yemen por la reciente ofensiva de los hutíes

Reclama a las partes volver a la mesa de negociaciones para resolver las hostilidades, que dejan otros 18.500 desplazados

Archivo - UNITED NATIONS, June 16, 2026  -- UN Special Envoy for Yemen Hans Grundberg speaks at a Security Council meeting at the UN headquarters in New York, June 16, 2026. Grundberg on Tuesday urged relevant parties of the Yemeni conflict to seize the o
Archivo - UNITED NATIONS, June 16, 2026 -- UN Special Envoy for Yemen Hans Grundberg speaks at a Security Council meeting at the UN headquarters in New York, June 16, 2026. Grundberg on Tuesday urged relevant parties of the Yemeni conflict to seize the o - Europa Press/Contacto/Manuel Elias - Archivo

MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

Naciones Unidas ha alertado de una posible "expansión del conflicto" en Yemen tras los combates de los últimos días, que han incluido ataques por parte de los rebeldes hutíes contra territorio de Arabia Saudí, y ha resaltado que está acometiendo esfuerzos para "contener" las hostilidades y lograr "una vuelta a las negociaciones políticas".

El enviado de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, ha lamentado que la ofensiva lanzada la semana pasada por los hutíes en el suroeste del país "ha desatado unos combates cada vez más intensos, lo que amenaza con expandir aún más el conflicto", algo que considera "una situación extremadamente alarmante".

"Los informes sobre civiles muertos y heridos, familias desplazadas e infraestructura civil dañada son profundamente preocupantes", ha dicho, antes de agregar que "Yemen ya ha sufrido más de una década de conflicto, y un retorno a los combates a gran escala tendrá graves consecuencias para la población civil y dificultará aún más el ya de por sí complicado camino hacia una solución política".

Así, ha argumentado que "las demandas de los yemeníes sobre seguridad, instituciones funcionales y un futuro más allá del conflicto requieren un camino político creíble que sea capaz de abordar los problemas políticos, económicos y de seguridad que están en el centro del conflicto", según un comunicado publicado por la oficina de Grundberg.

"Pido a las partes a que cesen toda hostilidad, actúen con la máxima moderación y utilicen plenamente los canales existentes, incluido el Comité de Coordinación Militar de Naciones Unidas, para evitar una mayor escalada", ha destacado.

En este sentido, ha subrayado que "todas las partes deben cumplir con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional Humanitario y proteger a la población y la infraestructura civil", al tiempo que ha hecho hincapié en que mantendrá un diálogo "directo" con todas las partes para intentar "contener la escalada actual y preservar el espacio para el diálogo".

"Exhorto a los actores regionales e internacionales a que utilicen su influencia para alcanzar estos objetivos y a que apoyen el retorno a las negociaciones políticas", ha zanjado Grundberg ante los combates, que dejan hasta ahora cerca de 18.500 desplazados en las provincias de Taiz y Hodeida, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

PRESIÓN SOBRE LAS COMUNIDADES DE ACOGIDA

El organismo ha apuntado en un comunicado que el repunte de los combates desde el 3 de septiembre ha derivado en una oleada de desplazados que "agrega una gran presión sobre centros urbanos y comunidades de acogida" en el sur e Taiz y la costa occidental, incluida la ciudad de Moca.

"Las familias llegan sin nada: sin refugio, sin comida, sin saber si es seguro regresar", ha puntualizado el jefe de la misión de la OIM en Yemen, Abdusattor Esoev, quien ha explicado que "muchas de estas personas ya han sido desplazadas una, dos e incluso cuatro veces".

"Cada vez que estallan los combates, pierden lo poco que habían logrado reconstruir", ha dicho, mientras que la OIM ha advertido de que las tareas de socorro hacen frente a obstáculos por los problemas de acceso y los cortes en las redes de telecomunicaciones, por lo que es necesaria más financiación internacional para hacer frente al ahondamiento de la crisis.

Los enfrentamientos entre ambas partes estallaron después de que los hutíes anunciaran en julio un bloqueo marítimo a Arabia Saudí tras denunciar ataques de Riad contra sus posiciones, tras lo que las autoridades saudíes anunciaron una misión para una alianza internacional destinada a proteger el mar Rojo de los ataques de los rebeldes contra la navegación en la zona.

Los rebeldes lanzaron una ofensiva la semana pasada en la costa del mar Rojo y los alrededores del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, tras lo que las fuerzas internacionales lideradas por Riad ejecutaron una campaña de bombardeos para respaldar a las tropas gubernamentales, que en enero lograron establecer su control en zonas del sur del país tras la disolución del Consejo de Transición del Sur (CST), respaldado por Emiratos Árabes Unidos (EAU), a raíz de unos combates internos.

La situación amenaza con provocar el colapso total de la tregua alcanzada en 2022, después de años de guerra y en medio de los intentos mediados por Naciones Unidas para lograr un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto abierto en 2014, que ha sumido al país en una de las crisis internacionales más graves a nivel internacional.

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