Publicado 07/05/2026 15:01

Entre el 7% y el 16% de las especies de plantas analizadas en un nuevo estudio podría extinguirse en 2100

Archivo - Ornamental plants can be seen during the opening of the First Spring and Ornamental Flower Festival 2026 at the Monument to the Revolution.on March 20, 2026 in Mexico City, Mexico.,Image: 1084869790, License: Rights-managed, Restrictions: , Mode
Archivo - Ornamental plants can be seen during the opening of the First Spring and Ornamental Flower Festival 2026 at the Monument to the Revolution.on March 20, 2026 in Mexico City, Mexico.,Image: 1084869790, License: Rights-managed, Restrictions: , Mode - Luis Barron / Zuma Press / ContactoPhoto - Archivo

MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de modelización ecológica realizado por la Universidad de California David (Estados Unidos) revela que se prevé que entre el 7% y el 16% de las especies de plantas estudiadas a nivel mundial pierdan más del 90% de su área de distribución, enfrentándose a un alto riesgo de extinción para el año 2100, según las proyecciones actuales sobre el cambio climático.

El estudio, publicado en la revista 'Science', apunta que se espera que la pérdida de hábitat debido al cambio climático sea la causa de estas extinciones, y no la capacidad de las plantas para cambiar de ubicación o "mantener el ritmo" del clima cambiante.

Esto sugiere que las estrategias de conservación centradas en la migración asistida, donde las personas facilitan los cambios en la distribución de las especies, podrían no reducir las extinciones de plantas a nivel mundial provocadas por el cambio climático. Sin embargo, combinar estos esfuerzos con la restauración y la protección de refugios climáticos podría ser más eficaz.

"Descubrimos que la causa de la extinción no es que las plantas no se reproduzcan con la suficiente rapidez", argumenta la autora principal, Xiaoli Dong, profesora asociada del Departamento de Ciencias Ambientales y Políticas de la UC Davis. "Se debe a que una gran cantidad de hábitat adecuado desaparecerá para finales de siglo. Si nuestra prioridad es reducir la tasa de extinción de especies vegetales, recortar drásticamente nuestras emisiones será mucho más importante que otras medidas".

Los investigadores querían comprender cómo responderán las plantas al calentamiento global en las próximas décadas. Para ello, utilizaron una extensa base de datos de casi 68.000 especies de plantas, que representan el 18% de la flora mundial. Proyectaron la distribución de estas plantas hasta el año 2100 y tuvieron en cuenta las incertidumbres, llegando a una tasa de extinción de entre el 7% y el 16% en los diferentes escenarios de emisiones.

La mayoría de los modelos anteriores que proyectaban las tasas de extinción no incorporaban la velocidad de los cambios en la distribución geográfica, es decir, la rapidez con la que las especies pueden desplazarse a medida que cambia el clima. Esta incorporación demostró que la pérdida de hábitat, y no los cambios en la distribución geográfica, es el factor determinante de las tasas de extinción en el contexto del cambio climático.

Se prevén altas tasas de extinción en el sur de Europa, el oeste de Estados Unidos y el sur de Australia, lo que supone un riesgo para especies vegetales tanto antiguas como de vital importancia económica. Entre ellas se encuentran la selaginella (Selaginella) en California, uno de los linajes de plantas vasculares más antiguos que aún sobreviven, con más de 400 millones de años de antigüedad, y el eucalipto en Australia, un género que abarca tres cuartas partes de los bosques nativos del continente y es fundamental para la biodiversidad, la cultura indígena y la industria maderera.

Sin embargo, los cambios en la distribución geográfica pueden aumentar la riqueza de especies locales, que se refiere al número de especies en un lugar determinado. El estudio reveló que aproximadamente el 28% de la superficie terrestre experimentará un aumento en la riqueza de especies locales a medida que las plantas se desplacen en respuesta a los cambios climáticos.

"Las zonas con mayor probabilidad de aumentar su riqueza de especies se encuentran principalmente en regiones húmedas o en aquellas que se prevé que se vuelvan más húmedas, como el este de Estados Unidos, India, el sudeste asiático y el sur de Sudamérica", indica la primera autora, Junna Wang, estudiante de doctorado cuando se realizó el estudio y actualmente investigadora postdoctoral en la Universidad de Yale. "Por el contrario, se espera que el oeste de Estados Unidos, gran parte de Europa y Australia pierdan diversidad a medida que se reduzcan las áreas de distribución de muchas especies".

Esta gran reorganización de las plantas en todo el mundo requerirá nuevas formas de pensar sobre la conservación. "Las cosas van a cambiar y tenemos que adaptarnos. Algunas de estas especies se encontrarán por primera vez. Veremos interacciones novedosas. Es difícil predecir el resultado. Las cosas serán diferentes a como las recordamos hace 40 o 50 años", apuntan los autores.

El estudio también destaca el papel cada vez más importante de los bancos de semillas, los jardines botánicos y los lugares que pueden servir de refugio climático para plantas cuyo valor genético, medicinal y cultural podría perderse de otro modo. Mientras tanto, la gestión de los ecosistemas ayudará a proporcionar un lugar donde las especies migratorias puedan encontrar un hogar. El estudio fue financiado por la Fundación Nacional de Ciencias.

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