Proyecto Suncatcher de Google. - GOOGLE
MADRID, 24 Sep. (Portaltic/EP) -
Google ha anunciado que, bajo el Proyecto Suncatcher, tiene previsto lanzar un prototipo de satélite al espacio la próxima semana para evaluar el rendimiento de sus Unidades de Procesamiento Tensorial (TPU) para inteligencia artificial (IA) en el espacio.
El Proyecto Suncatcher fue anunciado el pasado año como parte del objetivo del gigante tecnológico de llevar a cabo una investigación a largo plazo para explorar la posibilidad de que el espacio albergue algún día infraestructura escalable de aprendizaje automático.
La idea es lanzar satélites al espacio que operen en la órbita terrestre baja, de manera que puedan acceder a luz solar constante, generando hasta ocho veces más energía solar que en la Tierra. Con ello, Google pretende conectar múltiples constelaciones de satélites que les permitan gestionar cargas de trabajo de IA más grandes.
Bajo este marco, Google ha señalado que está preparando el lanzamiento de un satélite prototipo con sus procesadores TPU de IA para probar su rendimiento en el espacio. Esta misión se llevará a cabo a bordo del próximo transbordador Transporter-18 de SpaceX desarrollado en colaboración con Planet.
Así, como ha explicado en un comunicado, la idea es recopilar datos en órbita sobre cómo sus unidades de TPU soportan el estrés físico del vuelo espacial y las condiciones extremas de radiación y temperatura del espacio.
Concretamente, el lanzamiento de prueba se llevará a cabo el próximo jueves 1 de octubre, como ha podido conocer The New York Times. Esto se debe a que Google ha comprobado que algunos componentes, como los chips TPU, pueden experimentar fuerzas aún mayores que lo que se experimenta en un viaje a la órbita terrestre baja, que dura aproximadamente 10 minutos y provoca vibraciones intensas y cargas de aceleración sostenidas de hasta 10 veces la fuerza de la gravedad. Sin embargo, Google afirma que sus chips TPU aguantan fuerzas de hasta 50 a 100 g.
En cuanto a la radiación, el equipo ha probado los TPU en una instalación de haz de protones, corroborando que los chips se mantienen "extraordinariamente bien y pueden sobrevivir a una dosis total de radiación ionizante mayor que la que recibirían durante una misión espacial de cinco años.
Sin embargo, ahora deberán ponerlo a prueba en el espacio real, así como comprobar cómo afectan otros elementos, como las temperaturas. Por ello, planean probar un sistema de refrigeración que incluya tuberías de calor.
"Poner en órbita nuestros primeros TPU la próxima semana nos ayudará a obtener datos y conocimientos que servirán de base para futuros lanzamientos", ha sentenciado Google.